miércoles, 22 de abril de 2015

Reflexiones

Hola, quisiera compartir una frustración que me parece que tenemos en común y un consuelo, porque no hay mas.

Todas las chicas que batallamos con el peso tenemos el DESEO pero no la DECISIÓN de bajar y son dos cosas muy distantes.

Es por eso que llegamos a los grupos o con otras amigas que ya adelgazaron preguntando ¿qué hiciste? ¿qué tomaste? etc. La verdad es triste: NO HAY SOLUCIÓN MÁGICA. No he conocido en toda mi vida, y miren que he probado demasiado, un producto que sea milagroso, algo que me hubiera permitido seguir comiendo lo que me viniera en gana y aun así me adelgazara.

La verdad es que es un proceso largo, en donde primero tenemos que tener

LA DECISIÓN. Decir finalmente no solo "quiero adelgazar", sino una propuesta seria, un compromiso con nosotras mismas de VOY A ADELGAZAR (tantos kilos y en tanto tiempo).

Mi primer consejo es ser realistas… si nos llevo 40 años tener el cuerpo y los kilos que tenemos, no esperemos que en 3 semanas deshacernos de lo que no nos gusta. También hay que considerar el aspecto de salud. Nadie en su sano juicio te dirá que está bien adelgazar 10 kilos en 10 días. Lo siento pero la mala noticia es que esto es cuestión de voluntad, paciencia y constancia.

EL PLAN. Que sería sentarnos con calma y tiempo y analizar qué vamos a evitar (desde alimentos, sentimientos, situaciones y personas) para lograr nuestro objetivo. Parecería que solo es cosa de alimentos, pero no necesariamente, muchas de nosotras comemos por nervios, ansiedad, falta de actividad y distracciones, la influencia de ciertas personas, etc. También considerar lo que agregaremos a nuestra vida ya sea ejercicio, nuevas compras, etc. Inclusive, considerar si entraremos a grupos de apoyo o contaremos con la asistencia de nutriólogo, psicólogos, etc.

LA EJECUCIÓN. Tenemos que apegarnos al plan. Es por nuestro bien, es nuestro compromiso personal NUESTRA PROMESA. Así que esta etapa consistiría en hacer la compra, preparar alimentos, adquirir medicamentos si es necesario, realizar el ejercicio que elegimos de manera constante. En este punto recomiendo que vayamos de a poco, a lo mejor en la primer etapa de nuestro proceso querramos acostumbrarnos primero a una cosa y luego ir integrando otros aspectos, por ejemplo: primero acostumbrarnos a sacar de nuestras vidas las grasas, luego las harinas, luego las azúcares; después experimentar con nuevos alimentos (frutas, verduras, carnes a la parrilla, etc.) y tal vez al final iniciar con caminatas y en algún momento estaremos asistiendo al gimnasio o practicando constantemente alguna rutina de ejercicios. Muchas veces nuestro error es empezar todo de un día a otro y por eso se nos hace tan difícil y lo abandonamos a mitad de camino, si no es que antes.



LA EVALUACIÓN. No solo la báscula nos dirá si vamos bien o mal, si tenemos que hacer ajustes o vamos en el camino correcto; evalúa también tu situación anímica, la forma en que te queda la ropa, cómo duermes, tu tranquilidad. A mi me pasa que por dar gusto a otras personas me quedo con el sentimiento de culpa o de coraje, me pasaba mucho con mi esposo, por acompañarlo a cenar terminaba comiendo mas que el, enojada y frustrada. No solo evalues tu peso, analiza también la forma en que tu nuevo sistema de vida va funcionando.

LA META CUMPLIDA Y EL MANTENIMIENTO. Cuando lleguemos a la meta, pase un año o dos, lo que sigue es mantenernos, pero si ya tienes un sistema de vida diferente adoptado, esto será más sencillo. Conocerás tu organismo y la forma en que funciona y sabrás lo que puedes o no puedes comer, los horarios, etc.


Tengo 43 años de los cuales por lo menos 30 me la he pasado contando calorías, tomando pastillas, tés, imanes, agujas, etc. y nada ha funcionado. Hasta ahora he decidido cambiar de estilo de vida. Me está costando mucho particularmente porque mi vida es mas bien sedentaria y porque tengo muchos compromisos sociales, pero tengo fe en que en esta ocasión el compromiso es serio, es conmigo y es real.

No hay comentarios: