viernes, 12 de agosto de 2016

¿Deporte? No en este país

Ya los políticos no son como antes. En años anteriores, ante una crisis de gobernabilidad (74% de desaprobación del desempeño del Presidente Peña Nieto) nos regalaban un partido de futbol contra equipos mucho menores pero el triunfo nos hacia hincharnos como pavorreales y olvidarnos de las carencias por unos días; bueno, hasta una reina de belleza tuvimos!!!
Ahora no, ni para eso damos. Nos quedamos frustrados y quejándonos viendo el medallero en los Juegos Olímpicos completamente vacío para nuestro País.
Claro que una gran parte de la culpa está en el gobierno y sus representantes. Han sobado el tema de la reforma educativa en todo lo que va del sexenio y, para quienes tenemos hijos en escuela pública, el cambio no mas no aparece y mucho menos da resultado. Al país y sus políticos no les interesa ni el deporte ni las artes, les urge mas bien comprarse la casa en la zona acomodada, hacer negocios, viajar junto con la familia a costa del erario, planear una vida lejos de este país y para muchos, sostenerse agarrado del cinismo o del descaro, para las próximas elecciones.
No veo ningún político mexicano que esté interesado en proyectar una imagen del país ganadora o innovadora, de ser así, tendríamos como en China todo el aparato estatal aplicado a formar atletas que les digan al mundo la fortaleza y superioridad de los mexicanos.
No le creo a ningún político o funcionario relacionado con el deporte en este país que su interés es el fomento a estas disciplinas entre niños y jóvenes porque de ser así, el principal directivo no llevaría y atendería descaradamente a su novia en las Olimpiadas, sabiendo que en esos eventos no tendría tiempo de atenderla por resolver los problemas que pudieran tener los atletas. Pero no es así. Si con eso no nos quedan claras las prioridades, entonces cómo.
Si, ellos tienen gran parte de culpa; ellos cobran por ese trabajo que no hacen y para el cual, no están capacitados. Primer acto de corrupción.
Y efectivamente, la corrupción en las asociaciones civiles configuradas como Federaciones deportivas, pareciera que conjuntan el binomio perfecto.
Pero también en casa compartimos culpa.
En cuántas casas privilegiamos la televisión, el consumo de bebidas y sustancias tóxicas, entre otras, frente a la actividad física. O entonces porqué tenemos los índices de obesidad que tenemos?
De la mentalidad ganadora, el acompañamiento, la convivencia y la comunicación, ni hablamos.
Si, el sistema mexicano nos obliga a padres y madres a permanecer fuera de casa y ausentes de las vidas de nuestros hijos; si, no hay escuelas de deportes cercanas, accesibles y gratuitas en casi ninguna de las colonias en las que vivimos; si, si queremos enseñar a nuestros hijos deportes o artes debemos hacer una inversión económica extra; si, los parques cercanos a nuestras casas son nidos de fauna y flora nociva, sin contar con los nichos de delincuencia que se apropian de ellos; si, nos hemos quedado con la idea de "lo que importa es competir"...
Pero entonces, qué hacer?
La acción desde la ciudadanía es fundamental. La presión que pudiéramos ejercer hacia nuestros gobernantes es impostergable. Exigir también implica movernos y actuar. ¿Estamos dispuestos a ello?

 

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