viernes, 16 de octubre de 2015

CuandoLasChicas... LEEN


La Giganta
Patricia Laurent Kullick

No puede haber mejor reseña que la de Silvia Madero (https://www.facebook.com/maria.marchita.1)

http://letrarte.gob.mx/2015/10/la-giganta-resena/

Somos tan inevitablemente solos. Solo la muerte es la única compañía certera. Sin embargo, desde que nacemos nos es impuesta la idea de la no soledad. Desde un principio somos parte de grupos: la escuela, el trabajo, la sociedad y la familia, en la cual se basan todas las estructuras. La familia, en su mayoría regida por el patriarcado, es la prueba de que las jerarquías han existido desde siempre.
En esta institución social la mujer tiene un papel fundamental, ya que es la proveedora de vida, destinada a cuidar y amar a sus hijos, aun en contra de su voluntad. La escritora mexicana Patricia Laurent Kullick plasma en su novela La giganta el tema de la maternidad desde una visión atrevida y acertada: el no amor. Las mujeres, para la visión social, deben tener la maternidad activada como un estado natural; si no, serán tachadas de inhumanas y vejadas a tal grado de rechazar su condición de mujer.
Esta novela, de lectura ligera y atractiva, gira alrededor del personaje de “la giganta”, una india bella de largas piernas y frondoso cuerpo que albergó en su vientre a diez hijos; producto de un amor en fragua con Etienne, un ingeniero francés. La protagonista, una vendedora de cosméticos y libros, amante del tequila y de los hombres, quienes son esclavos de su belleza, es digna del poema “La giganta”, del poeta francés Charles Baudelaire:

Cuando naturaleza, en su brío poderoso
concebía diariamente monstruosas,
vivir habría querido cerca de una giganta
como al pie de una reina un gato ronroneante.

Habría visto su cuerpo florecer con su espíritu
y en libertad crecer con sus juegos terribles;
sabría si el corazón guarda una llamarada,
en las mojadas nieblas que bogan por sus ojos.

Recorrer, al azar, sus magníficas formas;
escalar las vertientes de sus piernas enormes
y, acaso, en el estío, cuando soles malsanos
la tumbaran rendida en mitad de los campos,
a la sombra del seno dormitar sin cuidado,
como escondida aldea al pie de una montaña.

Este poema parece describir a la protagonista de la obra, formada por 25 capítulos y narrada por medio del pensamiento de una niña de escasos 11 años, hija de “la giganta”. Teniendo esto en cuenta, nos encontramos con una narrativa de corte excéntrico, ya que la locura solo es permitida en la infancia. El libro nos va narrando la cosmovisión de niños que luchan por subsistir en un mundo de adultos errantes.
En la novela se abordan las necesidades (supuestas como ligeras) básicas de la niñez por medio de anécdotas, que aunque inocentes, nos hablan de lo esencial de la vida: el saciar el hambre por medio del robo de huevos y leche, el experimentar la homosexualidad a cambio de dinero, el amor infantil con el hijo del zapatero, la felicidad convertida en un vestido rojo o un envase de crema de avellanas.
La premisa de la novela es el deseo de la protagonista por asesinar a los propios hijos, es decir, cometer filicidio. La madre que no sabe qué hacer con diez hijos que no son sino una fragmentación de su ser de mujer sola, pues aunque tiene el amor de un hombre extranjero, busca el amor propio en otros hombres.
“La giganta” busca la muerte de sus hijos en el DDT (compuesto insecticida organoclorado), un quitapiojos; también intenta el asesinato por medio de una fuga de gas intencionada y por medio del abandono siempre presente.
Esta novela es un caso muy interesante de visión maternal, ya que se muestra a la mujer con todas sus vértices. La mujer que aun cuando es madre es inmadura, solitaria, sexual: mujer. Figura incomprendida de la sociedad, mujer que tiene derecho a ser indiferente, mujer que no siente, mujer herida, mujer sola, mujer pequeña: eso es “la giganta” que no es sino la figura de toda mujer.
La giganta: la niña-mujer que elige su condición de ser.

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