Yo cada vez me convenzo, de que la necesidad que llevo a la mujer a buscar la famosa emancipacion y participar activamente en el "mundo masculino" no fue ni la necesidad de demostrar inteligencia, ni fortaleza, ni autonomia ni ninguna de las lindas causas con las que, a modo de bandera, muchas mujeres se lanzan al ruedo
La verdad yo creo que fue mas bien un infinito hartazgo y una enorme curiosidad.
Primero, el hartazgo.
Porque tuvo que haber alguna en la historia que de pronto se dijo a si misma que estaba hasta la madre de hacer todos los dias lo mismo, de convivir con las mismas personas (sus hijos, sus padres y su marido), de ver las mismas cosas (su cocina, el trapeador y la escoba) de no aprender nada, salvo alguna receta o una forma de tejer diferente. De tal forma que la vida femenina apestaba.
Entonces le dio por explorar y salir a la calle y leer y opinar... y le gusto.
Se dieron cuenta que el mundo era un lugar extraordinario, lleno de sorpresas, diversion, conocimiento. Lo malo, es que aun necesitaban el permiso masculino. Asi que por ello se tuvieron que organizar y reunir y formar grupos y quemar ropa interior en las calles... tan solo para decir "Me vale"
Ademas, imagino que debia ser terrible que, mientras que la mujer hacia todos los dias lo mismo, a la misma hora y en el lugar de siempre, el marido llegaba cansado... HARTO de tanto mundo, de estar con el jefe, los clientes, los vendedores, el trafico, los problemas de la calle... en fin, cada dia diferente.
Y lo peor del caso, que Ellas, no tenian absolutamente nada que contar, salvo una lista de quejas y peticiones que a regañadientes se atendian.
Si, debio haber sido terrible quedarse sin decir nada, porque no se tenia mucho que decir y lo poco que habia no le interesaba a nadie.
Despues, la curiosidad
Que demonios habia afuera?
Podria yo con ello?
Sera demasiado dificil?
Que pierdo con probar?
Creo que una cosa mas que llevar a la otra, iban de la mano, asi que ya tan cansadas de la misma vida no solo por años, por siglos, por toda la historia de la humanidad, tendria que tener un limite, asi que la mujer agarro sus niños y se los endilgo a otra y corrio a las oficinas, a las escuelas y a los talleres para invadirlos, para saber que se hacia en ellos y si era tan facil o dificil como para dominarlo.
La cuestion es que lo que vio no siempre le gusto, no tenia flores, ni se programaba en ritmos de 28 dias, asi que decidieron hacerlo a su modo, y es cuando vino el pleito.
Que si el hombre, que si la mujer, que si los machistas, que las feministas... en fin, que quieren unos pintarlo de azul y las otras de rosa.
La cuestion es que la mujer agarro su carrito y en chinga se fue corriendo, como el niño de El Resplandor por los pasillos vacios de un hotel embrujado, pero como a el, a las chicas tambien les pusieron su estatequitas y si bien no se aparecieron las gemelas al final del pasillo, si aparece de pronto el macho que dice: "este mundo lo invente yo" y empiezan nuevos enfrentamientos, ya no en las calles, sino en la intimidad de las habitaciones.
Y creo que a veces nos vuelve de nuevo el hartazgo y la curiosidad, el primero, de cargar con tantas cosas y todas hacerlas a medias y encabronadas, o bien hechas y cuestionadas por todo el mundo, y el segundo por saber, que se sentira quedarse en casa a criar a los hijos y esperar al marido con la mesa puesta?
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