sábado, 14 de marzo de 2009

La gente


Siempre he pensado en la posibilidad de millones de historias que circulan entre la gente que aborda el metro...
El abanico de posibilidades es tan amplio, que responde a días, horarios... no es lo mismo los rostros del lunes a los de los sabados... tampoco es igual la gente por la mañana, tan arreglada, todo tan en orden (u otros que apenas alcanzaron a colgarse una cachucha para disimular el despeinado) a las tardes o noches cuando todos regresamos agotados.
Antes me preguntaba por las historias de la gente por su apariencia... el vestido, el peinado, el maquillaje... jugaba a imaginar las historias de niñas muy lindas, vestidad muy correctamente con su lonchera y bolsa de mano colgando, siempre erguidas y serias.
Ahora las caras se ven diferentes y me pregunto, cuantos de ellos tienen miedo, quien entre la multitud va armado, quien planea cometer o cometió un delito,cuantos de todos ellos llevan droga escondida o van drogaísimos (porque a diferencia de los que acostumbran estereotipar, dudo mucho que es simple deducir quien se metió qué droga), cuanta de esta gente no quisiera llegar a su casa, quien desea no regresar a su trabajo, quien odia su vida o a si mismo y en cuantas de esas cabezas anda rondando la idea de que nos lleve a todos la chingada?

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