Además de abrir nuestro conocimiento a
personas diversas, hacer amigos o convivir con otras personas nos ayuda a:
*** Reducir el estrés. Tener una
charla con personas en una comunicación desinteresada, que sabes que no te
juzgarán y que por el contrario te ayudarán, relaja; sentirnos apoyados baja
nuestras angustias y preocupaciones.
*** Contribuyen a mejorar la salud en
general. Diversos estudios han señalado que el autocuidado se incrementa cuando
convivimos con otras personas; para pacientes de diversas enfermedades, sentir
el apoyo de un amigo hace que la percepción del dolor disminuya y en muchas
ocasiones, la preocupación sincera de nuestros amigos, sus sugerencias sobre
nuestra salud, pues obviamente contribuyen a nuestra mejoría. Me encanta ver
por ejemplo en mi colonia, un grupo de mujeres adultas que se arreglan y se
animan unas a otras a salir de casa, divertirse, ejercitarse, participar en las
actividades de la comunidad, etc. Son mujeres que se mantienen saludables y
sonrientes. Algunas de ellas viven prácticamente solas y la compañía de sus
vecinas y amigas es fundamental para su ánimo.
*** Tener amigos ayudan a aumentar la
agudeza mental. La interacción humana es un factor que estimula el cerebro. El
solo hecho de sostener una conversación o pensar en una realidad diferente a la
propia dinamiza la actividad cerebral.
Es una maravilla leer o escuchar
conferencias sobre el comportamiento de nuestro cerebro cuando convivimos con
otros seres humanos, por ejemplo, la forma en que nuestros ritmos cardiacos y
flujos sanguíneos se coordinan. Las mejores amistades incluso comparten hasta
las ondas cerebrales
Entra al link del podcast donde escucharás mas información y además, un maravilloso cuento de Gabriel Rodríguez Liceaga
https://mx.ivoox.com/…/amigos-cerebro-audios-mp3_rf_4376158…